system for the oral cavity. The films obtained were characterized to determine their morphological
characteristics, adhesion capacity, and degree of swelling and release profile of the drug. The morphology
of the films was determined by scanning electron microscopy, the interaction between the polymers was
determined by infrared spectroscopy, thermogravimetric analysis, and differential scanning calorimetry,
additionally its antimicrobial activity against two Candida species was tested. The obtained films showed
mucoadhesion capacity and a sustained release of the drug explained by the Korsemeyer-Peppas model,
also a significant antimicrobial activity was found. These findings suggest that chitosan-based films are
a possible nystatin release system for the oral cavity.
Keywords: Chitosan, Polygalacturonic acid, Polyelectrolytes, Mucoadhesive, Films, Nystatin, Oropharyngeal Candidiasis,
Sustained release.
1. Introducción
De acuerdo a la Organización Mundial de la
Salud (OMS), la candidiasis orofaríngea (CO) es
la infección fúngica más prevalente del mundo
[1]. La CO ocurre cuando la levadura causal se
adhiere y penetra en el tejido oral [2]. A pesar de
que se han aislado diversas especies de Candida
como C. dubliniensis, C. glabrata, C. krusei, C.
kefyr, C. parapsilosis, C. stellatoidea, and C.
tropicalis de pacientes con CO [3], más del 80%
de los casos son causados por Candida albicans
debido a sus características de mayor adherencia
y patogenicidad [4].
Hay diversos factores que favorecen el desarrollo
de CO tales como el uso de dentaduras,
inhaladores de corticosteroides, xerostomía,
inmunosupresión causada por el Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH); leucemia;
desnutrición; diabetes; quimioterapia;
radioterapia; el uso de corticosteroides
sistémicos, medicamentos inmunomoduladores y
antibióticos de amplio espectro [5]–[7].
El tratamiento de elección para la CO es la
nistatina (NIS), un antifúngico obtenido de
Streptomyces noursei que tiene tanto actividad
fungistática como fungicida, de acuerdo a su
concentración; se ha documentado que el uso de
este fármaco disminuye o previene la adherencia
de la levadura a las células epiteliales evitando la
colonización y por lo tanto el riesgo de infección
[8]. Sin embargo, la NIS no se absorbe en el
tracto gastrointestinal y es tóxica cuando es
administrada de forma sistémica [9]. Por lo tanto,
su uso es limitado a infecciones superficiales. La
mayoría de los pacientes con CO son tratados con
suspensiones, tabletas orales o trociscos que
requieren ser administrados con una alta
frecuencia debido al corto tiempo de residencia
en la mucosa oral y por lo tanto baja
biodisponibilidad que disminuye adicionalmente
por la dilución con la saliva; otras desventajas
incluyen el mal sabor, consistencia viscosa y baja
solubilidad del fármaco en medio acuoso [10].
Para tratar de manera efectiva la CO, se requiere
una formulación que contenga el fármaco y lo
libere en el sitio de la infección, esto aunado a la
creciente resistencia antimicrobiana que ha
obligado a la búsqueda de estrategias para
asegurar el mantenimiento de niveles óptimos del
fármaco in situ. Una de las posibles soluciones a
este problema es el desarrollo de sistemas
bioadhesivos de liberación controlada a base de
polímeros naturales [11].
Los polímeros naturales son derivados de fuentes
renovables y están compuestos por cadenas de
polisacáridos, proteínas, lípidos, polifenoles,
entre otros [12]. Estos han sido considerado para
desarrollar sistemas de liberación de fármacos
debido a su disponibilidad, compatibilidad y
capacidad de degradación en condiciones
naturales y fisiológicas, permitiendo que sean
utilizados para una aplicación bioadhesiva [13],
[14].