Faces (KDEF) [19] u otras similares en uso entre los
investigadores de este tipo de fenómenos.
Otro problema aparente, en el análisis emotivo de la
percepción visual, tanto de caras y personas como del
medio ambiente mismo [17, 18], es decir, de nuestra
percepción de la realidad representada en un
comercial como el que aquí se analiza, es la
planteada en Endogenous Variation in Ventromedial
Prefrontal Cortex State Dynamics During
Naturalistic Viewing Reflects Affective Experience.
En este y otros estudios similares se acepta que la
información exógena, la que recibimos del medio
ambiente, debe corresponder a configuraciones
típicas y, en todo caso, más o menos compartidas por
los distintos individuos. Es decir, si varios individuos
ven una escena en la naturaleza, la información varía
un poco por la posición de cada uno en el espacio,
etc., pero está referida en todo caso a la misma
configuración real que están presenciando. Pero,
autores como estos asumen que la información
endógena, nuestra propia homeostasis que usamos
para valorar emocionalmente lo percibido en el
exterior, debe ser única: Dada la misma información
de entrada, los individuos pueden tener
interpretaciones, sentimientos y planes únicos, lo que
lleva a que las representaciones endógenas sean
idiosincrásicas entre los individuos.
Consideramos que nuestra Teoría de Reacciones
Emotivas zanja esta cuestión: Para un individuo
típico de una especie dada, a cada tipo de
configuración corresponde una reacción emotiva
con un tipicidad-e intensidad– directamente
proporcionales al impacto potencial evolutivo del
fenómeno asociado a dicha percepción, sobre la
homeostasis de ese tipo de individuos.
Los propios autores, aunque en sus conclusiones
ponen énfasis en las diferencias, aclaran que el grado
de tipicidad aumenta en proporción a la intensidad de
la respuesta emotiva; es decir, sus resultados
experimentales son una confirmación no
intencionada de nuestro modelo teórico; no sólo
encefalográfica sino, como ellos mismos admiten, de
manera consistente con los estudios de pupilometría
y de resonancia magnética. In this study, we find the
highest level of synchronization of vmPFC states at
the most emotionally evocative narrative events,
which is consistent with work using pupillometry
(76) and fMRI (80, 81), indicating that people
temporarily synchronize mental states at affectively
arousing events.
Otro problema metodológico que tomamos en cuenta
es el uso de un lenguaje estandarizado para la
descripción de las respuestas emocionales; diversos
autores como los de Effects Color and Emotions [40],
han señalado este problema como uno de los dos
principales en la investigación de las correlaciones
entre color y respuesta emotiva. Sobre esto, aunque
consideramos que aún hay mucho por decir,
podemos suscribir de momento el modelo Placer-
Excitación- Dominancia, (PAD por sus siglas en
inglés) que aún sigue en evolución y que, a pesar de
que a primera vista pueda parecer arbitrario, permite
hacer distinciones de una enorme variedad de
respuestas emotivas [41]:
+P+A+D: Admirado, audaz, creativo,
poderoso, vigoroso.
+P+A-D: Sorprendido, asombrado,
fascinado, impresionado, encaprichado.
+P-A+D: cómodo, sin prisa, relajado,
satisfecho, imperturbado.
+P-A-D: consolado, dócil, protegido,
somnoliento, tranquilizado.
-P+A+D: antagonista, beligerante,
cruel, odioso, hostil.
-P+A-D: desconcertado, afligido,
humillado, sufriendo dolor, molesto.
-P-A+D: desdeñoso, indiferente,
egoísta-desinteresado, no le importa,
despreocupado.
-P-A-D: está - aburrido, deprimido, es
aburrido, solitario, triste.
En este punto, realizamos un análisis simbólico,
utilizando los códigos culturales de –en este caso– la
cultura Occidental, en sus aspectos denotativos,
connotativos, interpretativos y subjetivos. Y,
finalmente, hacemos una hermenéutica asociativa
del significado formal y el convencional [4-9].