Revista de Ciencias Tecnológicas (RECIT). Volumen 1 (1): 27-43.
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ISSN: 2594-1925
Para identificar otros usos de la manufactura
aditiva se han estudiado materiales comerciales,
clasificándolos según el principio
defuncionamiento de la impresora
tridimensional, para identificar sus limitaciones
mecánicas [37], lográndose determinar los
criterios para su utilización [38]. En pruebas de
tensión realizadas al material se encontró que la
dirección de construcción y el espacio entre
cordones afectan su resistencia demostrándose
que el material es anisotrópico [5, 39], y que la
resistencia a la tensión es proporcional a la masa
del modelo construido [40]. Esta condición
también se comprobó en pruebas de fatiga a
muestras de material construidas en nueve
direcciones y fueron probadas en un aparato de
ensayo de tracción [41]. Dado que en el proceso
de manufactura aditiva los materiales plásticos
son llevados a su punto de fusión, es importante
ajustar la escala del modelo ya que se contraen y
deforman al solidificarse. Este ajuste de escala se
puede realizar con la aplicación de un modelo
matemático que compensa el efecto del
encogimiento [42].
El conocimiento generado sobre los materiales en
la manufactura aditiva, ha servido para ampliar
su aplicación en nuevos usos [43]. En este
sentido, se ha trabajado en reforzar los materiales
en distintas maneras [44]. Por ejemplo, se han
probado mezclas de polímero con fibras de
carbono, para utilizarlas como materia prima en
el proceso de modelado por deposición de
material fundido [45]. También se ha tratado de
obtener un modelo reforzado a partir de la
coextrusión o impregnación de material plástico
y fibras continuas de carbono, obteniendo
materiales con propiedades mejoradas [46, 47].
Se encontró que la adición de fibras de carbono
al material para deposición además de afectar las
propiedades mecánicas, también tiene influencia
en otras características como sus propiedades
eléctricas y térmicas mejorando su conductividad
eléctrica y su capacidad aislante [48, 49]. Dado
lo anterior se han reportado investigaciones
enfocadas a lograr una mejora en las propiedades
de los materiales modificando las trayectorias de
trabajo de los equipos de impresión
tridimensional para minimizar su anisotropía [32,
34], además de expandir sus aplicaciones en el
campo de la biotecnología, buscando el
desarrollo de biomateriales que pudieran sustituir
partes internas del cuerpo humano [50–53] y la
biocompatibilidad de estos materiales con tejidos
orgánicos, dado que los materiales actuales
utilizados en Manufactura Aditiva, como los
plásticos, son porosos y absorben fluidos
internos, lo que provoca riesgo de infecciones.
Otras investigaciones se han dirigido a la
incorporación de materiales orgánicos, como las
células madre, para la impresión tridimensional
de huesos humanos [54]. Sin embargo, para
aplicaciones de alto impacto como en el caso de
las prótesis deportivas, se identifica como
principal alternativa a la combinación de los
plásticos usados en la manufactura aditiva con
los materiales compuestos.
4. Materiales Compuestos
Los materiales compuestos han cobrado gran
importancia en la industria aeronáutica,
aeroespacial, automotriz y en la fabricación de
generadores eólicos, en general, en la fabricación
de objetos que poseen muy bajo peso, con una
alta resistencia [55]. Esto se debe a que los
materiales compuestos, comparados con el acero
son cinco veces más fuertes, dos veces más
rígidos y pueden llegar a ser cuatro veces más
livianos [56].
Un material compuesto consiste de dos o más
materiales (proporciones razonables >5%) que
trabajan juntos y cada uno contribuye
estructuralmente a un nivel macroscópico con
sus propiedades. Esto resulta en una combinación
y el material resultante tiene propiedades
superiores a la de los constituyentes (Figura 3).