Por igual, Vidal y Barona, 2019, en Santiago de
Cali, Colombia, estudiaron diversos tipos de
sistemas constructivos ligeros en vivienda,
mediante dos tipos de aplicaciones: con cámara de
aire y relleno de aislante térmico. Dentro de sus
conclusiones se encuentra una aprobación de los
sistemas de construcción ligeros, ya que poseen un
potencial de aislamiento acústico, térmico y
resistencia al fuego [34].
Además, Mendez, 2014, en Barcelona, España,
por medio de su análisis de comparación entre el
sistema tradicional de la región de estudio (bloque
de concreto) y un sistema constructivo de
ensamble (Emmedue), determinó que este último,
permite alcanzar estándares de confort térmico,
durante más horas, en comparación al tradicional
[35].
Asimismo, Ronquillo, 2015, en Quito, Ecuador,
por medio de su estudio comparativo entre los
distintos sistemas constructivos tradicionales y el
sistema de paneles de EPS, concluye que, por sus
características, el ya mencionado permite obtener
condiciones térmicas y de habitabilidad, creando
espacios de confort y salud, en comparación a los
materiales tradicionales utilizados en la
construcción [36].
Desde otra perspectiva, Benavides, 2013, en
Bogotá, Colombia, evaluó distintos sistemas
constructivos, con el fin de promover la
optimización de la calidad de la VIS, tomando en
cuenta parámetros de confort, que permitan hacer
la vivienda habitable. Por medio del método de
comparación, concluyó que los sistemas
constructivos de panel (ensamble),
específicamente; el 3D panel (Panel EVG 3D),
Royalco y Speedco (poliuretano expandido y
fibrocementos), permiten mejores condiciones de
confort térmico, acústico y de resistencia en
comparación a los de mampostería [37].
En 2011, los investigadores Mandilaras,
Stamatiadou, Katsourinis, Zannis y Founti en
Grecia el comportamiento térmico de sistemas de
ensamblado multicapa aplicados a una vivienda
sin habitar, concluyendo que, las capas de
aislante aplicadas generaban una temperatura
ambiente interior con una variación no
significativa durante las 24 horas del día,
además de un desfase de calor térmico en los
muros de 30-40% de aproximadamente 100
minutos, en todas las habitaciones examinadas
[1].
Posteriormente Mandilaras, Zannis y Founti
continuaron su investigación con apoyo de
Atsonios en 2014, donde evaluaron dos
sistemas de ensamblado con diversos tipos de
aislantes térmicos, considerando los parámetros
de humedad en el ambiente y comparándolos
entre ellos; se concluyó que añadir el panel
aislado al vacío es 74% más eficiente
térmicamente en fachadas [38].
En Australia, Ramakrishnan, Wang, Sanjayan y
Wilson, 2017, experimentaron con sistemas de
ensamblado ordinarios de la región,
incorporaron diversos añadidos y aislantes. En
los resultados se demostró que el prototipo con
paneles de cemento reduce 2.8°C en un día
típico durante el verano y 4.43°C durante el día
de calor máximo en verano [39].
Con relación a los requerimientos de
habitabilidad y comportamiento térmico en
viviendas de interés social (VIS), Fonseca,
2019, en Colombia, Bogotá, por medio de su
estudio, demuestra que, la materialidad actual
(Muro en bloque estructural) de las viviendas
en la región de estudio, no garantiza los
parámetros necesarios de comodidad al interior,
por lo que propone una serie de sistemas
constructivos en panel y bloque que generan
óptimas condiciones de confort térmico [40].
Asimismo, Molina, 2016, en Lima, Perú, con el
fin de evaluar aspectos bioclimáticos de una
vivienda, estudió el comportamiento térmico de
los espacios interiores, por medio de sensores
de estrés térmico, tomando en cuenta
temperaturas y humedades relativas al interior
y exterior de la vivienda, así como una estación